Dictas mientras trabajas. El odontograma, la evolución y la próxima cita quedan escritos antes de que el paciente se levante del sillón. Sin teclado, sin guantes fuera, sin notas pendientes al cerrar.
Sin tarjeta de crédito. Sin instalar nada. Se configura en un par de minutos y la historia de cada paciente se imprime o se guarda en PDF cuando quieras.
Pulsa Ver una consulta y mira cómo se llena el odontograma solo. Si prefieres probarlo con tu voz, habilita el micrófono y di «caries en oclusal del 16».
Pulsa «Ver una consulta» o habla tú mismo.
Mientras estás trabajando en la boca del paciente, no tienes tiempo para tocar el teclado ni el ratón. Con OdontoSaaS, simplemente hablas.
El micrófono mide el ruido de la sala al empezar cada dictado, así que la turbina o el aspirador no le impiden saber cuándo terminaste.
Nuestra IA traduce tu voz médica y detecta automáticamente piezas dentales, caras y diagnósticos específicos.
El odontograma del paciente se actualiza visualmente en pantalla en segundos, sin que hayas tenido que tocar nada.
El simulador de arriba utiliza la Web Speech API de tu navegador para capturar tu dictado local. En la aplicación, la voz se transcribe con Whisper y un modelo de lenguaje (Gemini 2.5) extrae la pieza, la cara y el diagnóstico (caries, endodoncias, amalgamas…) para marcarlos en el odontograma.
Menos teclado y ratón en el gabinete también es bioseguridad: cada vez que no te quitas los guantes para escribir, no tocas una superficie contaminada.
Haz la cuenta con tus propios números. Es la parte del día que nadie factura.
Si el sistema te devuelve diez minutos por paciente, en una agenda normal eso es más de una hora al día. El plan cuesta menos que una sola restauración al mes.
Historia clínica, agenda, cobros y portal del paciente, pensados tanto para el consultorio que abre como para el que ya tiene cartera.
La misma hoja que rellenas a mano: los veinticuatro antecedentes, alergias y medicación, odontograma FDI con dentición temporal para los niños, plan de tratamiento y la tabla de lo realizado con su total, abono y saldo. Las alergias y la medicación salen arriba del todo, no escondidas en una pestaña.
Archivo fotográfico por paciente y comparación deslizante del antes con el después. Tú eliges foto a foto cuáles ve el paciente en su portal: en un tratamiento de meses, verse el avance es lo que hace que no lo deje a medias.
Dictas y anota en el odontograma, escribe la nota clínica, agenda la cita o te responde de qué es alérgico el paciente. Antes de guardar te lee en voz alta lo que va a escribir y espera a que lo confirmes.
Cada paciente tiene su portal: ve su plan de tratamiento y sus fotos, y pide cita. Le llegan avisos al móvil antes de cada cita y de cada cuota, sin que recepción tenga que llamar a nadie. Y tu clínica tiene su propia página web, editable desde el panel.
Existencias de materiales clínicos (guantes, resinas, anestesia) con aviso en el panel cuando algo baja del mínimo, antes de que te quedes sin él a mitad de semana.
Presupuesto con plan de tratamiento y tabla de lo realizado, con total, abono y saldo. Planes de pago en cuotas y un panel de cobranza que te dice quién está al día y quién en mora, más la contabilidad de ingresos y gastos.
Una historia clínica es un documento médico-legal, y por eso ninguna palabra entra en ella sin que tú la confirmes en pantalla. El asistente transcribe y propone; la decisión es tuya, y cada cambio queda firmado con tu usuario en una bitácora que la aplicación no permite editar ni borrar.
El aislamiento entre clínicas se aplica en la propia base de datos con Row Level Security, no solo en el código de la aplicación: aunque una consulta se escribiera mal, PostgreSQL no devolvería datos de otra clínica.
Los 30 días de prueba son con el plan Consultorio completo. Cuando terminen, ya sabrás cuál necesitas de verdad.
Para el consultorio que abre sus puertas
Para el consultorio que ya tiene cartera
Para equipos con varios sillones
¿Más de cinco doctores o varias sedes? Escríbenos y lo ajustamos a tu clínica.
No puede. Toda acción que escriba en una historia clínica pasa por una confirmación tuya en pantalla: la IA rellena la propuesta y tú la aceptas o la corriges. Si dices que no, no se guarda nada. Y lo que se guarda queda firmado con tu usuario en una bitácora que la aplicación no permite editar ni borrar.
Puedes usarlo como una ficha clínica normal, con teclado y ratón, y no tocar el dictado nunca. El asistente de voz es una vía más rápida para lo mismo, no un requisito. Lo práctico es empezar dictando solo el odontograma, que es lo más incómodo de teclear con guantes.
El aislamiento no depende de que el programador se acuerde de filtrar: está en la base de datos, con Row Level Security de PostgreSQL. Cada consulta corre bajo la identidad de tu clínica, así que una consulta mal escrita devuelve cero filas en lugar de datos ajenos.
Son tuyos. La historia completa de cada paciente —odontograma, antecedentes, plan de tratamiento y evoluciones— se imprime o se guarda en PDF cuando quieras. No hay permanencia ni penalización: si dejas de pagar, la cuenta pasa a solo lectura y puedes seguir consultando e imprimiendo todo. No se borra nada.
Nada automático: como no pediste tarjeta, no se te cobra nada. La cuenta pasa a solo lectura —ves todo lo que cargaste, pero no puedes añadir ni cambiar nada— hasta que elijas un plan, y entonces sigues donde lo dejaste.
No hace falta migrar nada para empezar. Crea la cuenta, abre la ficha del primer paciente y dicta. En una mañana sabrás si te sirve.
Crear mi cuenta gratis30 días gratis · Sin tarjeta · Cancelas cuando quieras